El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, participó de manera remota en la reciente cumbre del grupo BRICS+, celebrada en la ciudad rusa de Nizhni Nóvgorod, donde se congregaron representantes de más de una veintena de países en desarrollo para debatir temas centrales del escenario internacional contemporáneo. El evento, bajo el lema “Fortalecimiento del multilateralismo para un desarrollo mundial justo y equitativo”, sirvió como plataforma para discutir desafíos comunes, impulsar la cooperación sur-sur y explorar nuevas formas de colaboración en un mundo cada vez más polarizado.
En su intervención, el mandatario uruguayo hizo hincapié en la necesidad de construir una arquitectura internacional más justa, inclusiva y basada en reglas que garanticen el respeto a la soberanía de los Estados, así como un acceso equitativo a las oportunidades del desarrollo. Lacalle Pou remarcó que el multilateralismo debe ser una herramienta al servicio de los pueblos y no un instrumento para perpetuar asimetrías globales. En ese sentido, manifestó que Uruguay está comprometido con un orden internacional sustentado en la cooperación, la paz y el respeto al derecho internacional.
El mandatario también mencionó los progresos y obstáculos que enfrenta su nación en cuanto a desarrollo sostenible, integración social y cambio energético. Destacó que Uruguay es un país de dimensiones reducidas, pero con una proyección internacional activa y comprometida con los principios democráticos, la claridad y el respeto por los derechos humanos. Resaltó el rol del país como un aliado fiable para el diálogo y la colaboración en varios foros regionales y mundiales.
La participación de Uruguay en este tipo de instancias multilaterales responde a una estrategia de política exterior que busca ampliar los márgenes de acción en un contexto donde las tensiones geopolíticas entre grandes potencias impactan directamente sobre las economías emergentes. En ese marco, el país busca diversificar sus vínculos internacionales sin perder su anclaje histórico en la institucionalidad democrática y en los organismos tradicionales del sistema internacional.
La cumbre de los BRICS+, que este año tuvo a Rusia como país anfitrión, incluyó debates sobre el comercio internacional, la reforma del sistema financiero global, el uso de monedas alternativas al dólar en las transacciones internacionales, la cooperación en ciencia y tecnología, y la inteligencia artificial. Estos temas cobraron relevancia en un contexto signado por la transición hacia un nuevo orden multipolar, con crecientes cuestionamientos al rol de las instituciones creadas tras la Segunda Guerra Mundial.
Además del presidente uruguayo, la cumbre contó con la participación de otros jefes de Estado y de Gobierno, ministros y representantes de países de América Latina, África, Asia y Medio Oriente. La convocatoria incluyó tanto a miembros plenos del bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos), como a invitados de otras regiones con los que se busca profundizar la cooperación.
Aunque Uruguay no forma parte del grupo BRICS ni ha presentado una solicitud oficial para unirse, algunos analistas interpretaron su participación en la cumbre como un indicio del interés del gobierno por fortalecer relaciones con actores importantes del sur global y seguir manteniendo canales de comunicación con bloques no convencionales. Esta estrategia se alinea con una perspectiva práctica de la diplomacia, dirigida a buscar nuevas posibilidades en el ámbito internacional, sin sacrificar los principios fundamentales de la política exterior de Uruguay.
La cumbre concluyó con una declaración conjunta que reafirma el compromiso de los participantes con la promoción de un sistema internacional basado en la cooperación multilateral, la equidad y el respeto a las particularidades de cada nación. En ese contexto, la participación de Uruguay —aunque virtual— fue valorada como un gesto de apertura y disposición a contribuir activamente en los espacios donde se delinean los desafíos y oportunidades del nuevo orden global.