Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios publicitarios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics y Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Uruguay abre el debate para ser el tercer país de América en legalizar la eutanasia activa

https://www.infobae.com/new-resizer/j0Uemqkf7nqE88b80hCpXFJt9bU=/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae/public/G5WKZJ3REVFTRJEYTR2NFW5A7A.jpg

En Uruguay, el Parlamento ha iniciado el debate sobre un proyecto de ley que busca legalizar la eutanasia activa, posicionando al país como posible tercero en América en permitir esta práctica, después de Colombia y Canadá. La iniciativa, impulsada por legisladores de diferentes partidos, pretende establecer un marco legal para que personas con enfermedades graves e irreversibles, o en estados de sufrimiento insoportable, puedan acceder a una muerte asistida bajo estrictas condiciones y supervisión médica.

La proposición prevé que toda persona adulta, con completa capacidad de elección, puede requerir voluntaria y claramente la eutanasia. Para este fin, se pondría en marcha un proceso reglamentado que incorpora la valoración de, como mínimo, dos especialistas de la salud, quienes deberán verificar tanto el diagnóstico como el pronóstico del paciente. Asimismo, se establece un periodo de reflexión, durante el cual el solicitante tendrá la posibilidad de retractarse de su decisión en cualquier instante.

El plan también integra medidas de protección para los trabajadores de la salud, respetando la objeción de conciencia. De este modo, aquellos médicos que prefieran no involucrarse en el proceso por razones personales, morales o religiosas tienen la opción de no participar, asegurando que el paciente reciba el cuidado necesario mediante otros médicos que estén dispuestos a realizar el procedimiento.

La discusión legislativa se produce en un contexto regional y global donde el debate sobre la eutanasia y el suicidio asistido ha ganado relevancia. En América, Colombia fue pionera al despenalizar la eutanasia en 1997 y reglamentarla en 2015, mientras que Canadá legalizó la asistencia médica para morir en 2016, ampliando posteriormente los criterios de acceso. Países europeos como Países Bajos, Bélgica y España también cuentan con leyes que permiten esta práctica bajo determinadas condiciones.

En Uruguay, el tema no es nuevo, pero sí ha ganado impulso en los últimos años debido a casos mediáticos y al respaldo de organizaciones que defienden el derecho a una muerte digna. Estas agrupaciones argumentan que la legislación actual, que penaliza la eutanasia, no contempla adecuadamente situaciones en las que el sufrimiento físico o psíquico no puede ser aliviado por medios paliativos.

Por otro lado, grupos opuestos a la propuesta argumentan que la autorización podría dar lugar a maltratos o coacciones hacia personas en situaciones delicadas, tales como ancianos, pacientes con discapacidades graves o individuos con trastornos de salud mental. Además, sugieren que se debería enfocar en mejorar los cuidados paliativos y brindar un apoyo completo a pacientes y familias.

Las discusiones en el Parlamento uruguayo se prevén intensas y probablemente extendidas, con audiencias públicas en las que participarán especialistas en medicina, bioética, derecho y miembros de la sociedad civil. La resolución final podría establecer un precedente significativo para otros países de la región que siguen de cerca el desarrollo del proceso.

Si la legislación es aceptada, Uruguay se uniría al pequeño grupo de países que reconocen el derecho de las personas a tomar decisiones sobre el cierre de su vida, con una regulación que intenta equilibrar la autonomía personal con la obligación del Estado de cuidar a sus ciudadanos. La discusión promete ser un punto de inflexión en la agenda legislativa y en el debate ético del país.

Por: Estévan Abreu

Entradas relacionadas